El poder del enfoque

Mihaly Csikszenmihalyi afirma en su libro Finding flow que para quienes crecieron haciendo cosas que no eran ni divertidas ni importantes, es difícil encontrar un sentido a la vida cuando son adultos ya que la actitud de cuando eran niños tiene una gran influencia al momento de aceptar las cosas del futuro.

Quien le entrega su cuerpo y alma al trabajo, tiende a pensar que lo que hace es sumamente importante. Esto significa que hay más posibilidades de que quien se entregue y se sumerja en el trabajo sea más feliz que quien le dé más valor a cosas secundarias como el dinero y el honor. Esto es porque quien ama su trabajo siente mayor satisfacción en la vida que quien no hace nada porque lo tiene todo.

Así, un buen resultado no es el único beneficio de enfocarse en el objetivo correcto, ya que nos ayudará a no caer en la tentación a lo largo de la vida. De esta manera, José no cayó en la tentación de la esposa de Potifar porque tenía en su corazón la visión de Dios. Si echamos veneno a un pozo de agua, contaminaremos toda el agua que hay allí. Por eso, debemos eliminar tajantemente la tentación del pecado que es como un veneno. Vencer la tentación es el objetivo sagrado. Por eso, si el objetivo de la vida es el dinero, nos dejaremos llevar por la codicia.

La palabra “entusiasmo” proviene del griego que significa “posesión divina”. Por lo tanto, no caeremos en la tentación cuando nos concentremos en la visión que Dios nos dio con entusiasmo por Él, entonces, podremos vencer la tentación con el dominio propio que Dios nos da.

Y vio Dios que era bueno, Kim Yang-jae

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