Gracias a esa persona de Fe

Cuando aterrizamos en el aeropuerto internacional de EE.UU. tras finalizar el ministerio en Cuba con los jóvenes de nuestra iglesia, un empleado aeroportuario me preguntó: “¿De dónde viene? ¿Estuvo en Cuba?”. “Sí, vengo de Cuba”. Entonces me dijo seriamente: “¿Sabe que si visita Cuba sin un permiso, puede ir preso por diez años o pagar una multa de un millón de dólares?”.

En aquel entonces, estaba prohibido viajar a Cuba por la tensa relación que tenía con EE.UU. Apenas me dijo eso, me invadió la preocupación por los jóvenes de la iglesia y lo único que podía hacer era pedirle ayuda a Dios. Así que le expliqué: “Fuimos a Cuba a predicar el evangelio con el grupo misionero de la iglesia. Si quiere arrésteme a mí, pero deje ir a los jóvenes”.

Luego de revisar mi información en el computador, regresó con una pila de documentos y me dijo: “Yo también soy cristiano. Aquí tiene toda la información y el formulario de solicitud para visitar Cuba para ministrar. Le dejaré pasar esta visita, pero la próxima no se olvide de pedir el permiso antes de viajar”. Hasta ese momento no sabía que existía esa reglamentación. Gracias a esa persona de fe que Dios tenía preparada, obtuvimos el permiso oficial para viajar nuevamente a Cuba y pudimos seguir visitando el país para ministrar.

De este modo, Dios pone a personas que nos ayudarán en varios puntos de nuestras vidas y hace que nos encontremos con ellos para cumplir Su voluntad perfectamente.

El plan de Dios, Park Cheol-soo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Escríbenos!
¿Tienes alguna consulta?