Me basta con la gracia de Dios

Muchas personas se esfuerzan por alcanzar la fama en el mundo, ya que esto les da control sobre otras personas y poder.

Pero, ¿vale la pena dedicar toda la vida para obtener aquello que carece de la esencia? Debemos saber que nos espera un fin lamentable si vivimos por los deseos de la carne, la pasión y el orgullo. No se desespere por hacerse famoso en el mundo. Por el contrario, nuestra mayor prioridad en la vida debe ser conocer a Dios y anhelar registrar nuestros nombres en el libro de la vida como hijos Suyos.
Dios protege en todo momento a sus seguidores. Dios observó a Noé antes de que destruyera a la humanidad entera por la caída del hombre y protegió a Abraham de las autoridades de las naciones. Por eso, quien tiene sus ojos puestos en Dios, en vez del mundo, goza de esta gracia, descubre la misericordia de Dios aun en medio de la dificultad y recibe compasión y misericordia. Por lo tanto, no busque disfrutar de los beneficios del mundo que desaparecerán pronto y, por el contrario, espere la gracia que es el deseo y el amor especial de Dios. Descubra la gracia del Señor en la Palabra y reciba Su amor, ya que a través de él podremos vivir en este mundo en el que permaneceremos temporalmente.

La solución está en el comienzo, Cho Jung-min

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