La Plomada de Dios

La plomada de albañil es una herramienta que se utiliza en construcción. Al soltarla desde una altura elevada, cae verticalmente por la pesa de plomo que tiene en el extremo inferior. Es usada para verificar la alineación vertical de una pared, como cuando apilamos ladrillos. Si la estructura no está alineada correctamente, la plomada deja en evidencia las partes torcidas, ya que golpea contra estas al caer. De este modo, la plomada de albañil nos permite descubrir aquello que está torcido o incorrecto y que no notamos a simple vista. Es una herramienta sumamente importante, pues es capaz de destruir los muros de un edificio para que se vuelvan a construir.
A lo largo de la historia de Israel, cuando abusaban de los pobres y había exceso de libertinaje e indulgencia, Dios los vigiló con una plomada. Si hay una sola parte torcida, para Dios significa que todo está desalineado. Si una familia queda destruida a causa de la injusticia o suceden inmoralidades en la sociedad, para Él todo el conjunto se ve afectado. Por eso, muchas veces no le queda otra opción que derribar lo que se había edificado.
Ahora, Dios no es un ser despiadado que nos castiga por cada uno de los pecados. Por el contrario, siempre espera a que nos arrepintamos y nos volvamos a Él. El verdadero problema es que nosotros siempre nos resistimos obstinadamente a Su presencia y verdad. Por eso, cuando finalmente elegimos la injusticia y el pecado, a pesar de las advertencias e incluso las consecuencias, a Dios no le queda más remedio que juzgarnos.

¿Qué resultado obtendría, si Dios soltara la plomada de albañil hoy en su vida?

Dios le preguntaKim Kyung-won

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