¿Está disfrutando de la vida?

El Catecismo Menor de Westminster, que es una confesión de fe, afirma que el propósito principal del hombre es glorificar a Dios y disfrutar de Él eternamente. Lamentablemente, en nuestra cultura creemos que la palabra ‘disfrutar’ tiene una connotación relacionada con el placer sexual o con la alegría temporal y mundana. Por eso, es común ver al ser humano disfrutar al máximo del dinero, la lujuria, del reconocimiento y del poder; y es menos común verlo disfrutar de Dios, quien recibe la mayor gloria cuando nos alegramos en Él, más que en las otras cosas.

Dios no nos llamó para que carguemos con una pesada carga ni para exigirnos numerosas responsabilidades asociadas a la religión.

Por el contrario, es para que gocemos de la alegría pura de mirarlo solo a Él a través del deleite de la adoración, la obediencia a la Palabra y el gozo de estar en Su presencia. Muchas personas creen que una vida junto a Dios es tan solitaria como el desierto. Y, al imaginarse caminando por una tierra árida junto al Señor, creen que será aburrido. Sin embargo, quien sigue el camino del Señor podrá gozar de una alegría espiritual que no es para todos, porque hay un cálido consuelo y una protección reconfortante que solo Él puede darnos.

Regocíjese en el Espíritu, Kim Eun-ho

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Escríbenos!
¿Tienes alguna consulta?